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by Geandy Pavon

El romanticismo había intentado separar el gesto creador de la razón, y destruir así aquel viejo convenio, iniciado por Pitágoras, en el cual el mundo era espejo del número.

La obra del escultor Armando Guiller es de esas en la que el impulso creador recobra la razón y la imaginación la libertad, donde los números más que delimitar, complican las posibilidades al multiplicarlas.


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